Cómo Ayudar a Alguien que Padece Depresión

La depresión es generalmente un problema privado que se vive en solitario. Hazles saber a tus seres queridos que no permitirás que lo enfrenten solos.

Además de todos los síntomas asociados con los problemas de salud mental, existe la presión añadida de sentir que es una carga con la que debes lidiar tu solo. Yo me sentí así por muchos años mientras luchaba contra la depresión. Encerrada en la penumbra, dentro de mi sabía que mi vida podía ser mejor. Sin embargo, la miseria hacía imposible que yo pudiera ver cómo iba a dar el primer paso hacia mejorar.

Viendo en retrospectiva, ahora me doy cuenta de algo de lo que no era consciente en esos momentos: superar la depresión no es algo que se pueda hacer en solitario. Necesitaba ayuda de la gente a mi alrededor y, tras años de aislamiento auto-impuesto, finalmente tuve la fortuna de obtener ese apoyo que llegó en forma de palabras de aliento, sugerencias prácticas y a menudo, simplemente teniendo a alguien que me acompañara. Estaré eternamente agradecida por ello.

Todos estamos conectados y nos necesitamos unos a otros para sanar.

Aquí te cuento de algunas formas en que le puedes mostrar tu apoyo a alguien que sabes que está lidiando con un problema mental.

Actúa Ahora

No necesitas tener todo el conocimiento específico acerca de la condición de una persona para mostrarle tu apoyo. Piénsalo, si un amigo te dijera que tiene cancer, ¿necesitarías alguna clase de evidencia o detalles específicos al respecto antes de mostrarle tu empatía y afecto? Entonces, ¿por qué sería diferente hacia una persona que padece depresión?

Tan solo saber que tu amigo está pasando por una situación complicada, es razón suficiente para estar al pendiente de él. Por encima de todo, manténte en contacto con esa persona tan pronto como veas señales de advertencia de que algo anda mal. Mientras más tardes, mayor soledad sentirá y su situación empeorará.

Inicia la Conversación

Escoge un lugar con pocas distracciones y con mínima probabilidad de interrupciones. Puedes comenzar haciendo una observación acerca de su reciente estado de ánimo o comportamiento. Si pasó por algún incidente particularmente difícil (por ejemplo, la muerte de un ser querido), simplemente pregunta cómo lo está manejando.

Escucha con atención y sin juzgar mientras dejas que la persona comparta contigo tan poco o mucho como ella quiera. Escuchar atentamente es una buena forma de alentar a tu ser querido a que abra su corazón y te cuente como se ha estado sintiendo.

También es importante recordar que incluso si tú, o alguien cercano a ti ha lidiado con algún problema de salud mental, no debes tratar de diagnosticar alguien más. No hay dos personas que experimenten un problema de salud mental de la misma manera.

Háblale de la Importancia de Consultar a un Profesional

Mientras que es muy bueno que tu amigo tenga alguien con quien hablar, también es importante que le sugieras que visite a un profesional. Hazle saber que los problemas de salud mental son comunes y tratables. Muéstrale que hay muchas opciones de ayuda a su disposición y ayúdalo a encontrarlas.

Hablar con su médico familiar es un buen inicio. Si ver a su doctor le produce nervios o ansiedad, puedes ofrecerle tu compañía y decirle que estarás leyendo revistas en la sala de espera mientras él pasa a su consulta. Tu compañía y apoyo harán que tu ser querido se sienta más tranquilo y seguro.

Sugiere Actividades que Propicien el Bienestar Integral

Hacer ejercicio, dormir bien, comer saludablemente y alejarse lo más posible de situaciones estresantes, son acciones que benefician la salud tanto física como mental. También es bueno dedicar tiempo a un hobby o a actividades que sean placenteras.

Sugiere salidas a lugares tranquilos, sin mucho ruido y sin mucha gente para que tu amigo se sienta a gusto.

Hagan planes para ir a caminar o andar en bicicleta juntos.

Sé consciente de lo que NO Debes Decir

A veces, aún con la mejor intención, llegamos a decir cosas que afectan a alguien que está lidiando con un problema de salud mental. Quizá es un intento de esconder nuestra propia incomodidad con el tema, aunque muy a menudo, es simplemente una falta de entendimiento acerca de la salud mental en general o del problema específico que tiene la persona.

Intenta no decir cosas como: “Eso no suena tan mal,” en respuesta a lo que te están contando. Ese sería un juicio de tu parte que haría parecer que piensas que la persona está exagerando. De igual manera, si le dices “Estoy segura que esto pasara pronto,” es una forma de minimizar su situación y hace parecer que no es necesario buscar ayuda, que solo necesita seguir soportándolo mientras dure.

Prepárate para recibir resistencia

Es muy probable que cuando expreses tu preocupación, tu amigo se sienta ofendido e insista en que está bien. Tal vez te diga que puede manejar la situación por si mismo, sin ayuda tuya ni de nadie más.

Esas respuestas son muy comunes. ¿Acaso no nos repiten constantemente la importancia de ser independientes, auto-suficientes y capaces de conquistar al mundo? Es por esto que llegamos a creer que buscar ayuda es un signo de debilidad o fracaso con respecto a lo que se espera de nosotros.

Si tu amigo/a te cambia el tema o te hace a un lado, no lo tomes personal y no insistas más en ese momento. Simplemente proponte estar en contacto con él y recuérdale que estás ahí para escucharlo cuando esté listo para hablar. Créeme, aunque no lo parezca, te está escuchando y está registrando lo que le dices. Tu apoyo puede ser invaluable en el futuro. No te des por vencida.

Sabemos que hay un gran estigma con respecto a los desórdenes mentales. Esto provoca que los que padecen este tipo de problemas se sientan temerosos de la reacción que otros puedan tener y por consiguiente, es muy poco probable que pidan ayuda. Por esta razón, se vuelve nuestra responsabilidad como amigos o seres queridos acercarnos a ellos por nuestra propia iniciativa.

“La enfermedad mental no es un fracaso personal. De hecho, si existe un fracaso al respecto, es la forma en que como sociedad hemos respondido a gente con desordenes mentales.”

Dr. Gro Harlem Brundtland, Director General de la Organización Mundial de la Salud