Lo que SÍ es y lo que NO es Amor Propio

Seamos sinceros.

La versión de amor propio que se ve en instagram es tan solo la punta del iceberg.

El amor propio no se trata solo de tomar baños de tina, mientras bebes mimosas y cantas canciones de Lizzo a todo pulmón.

Aunque todas esas cosas son geniales y te recomiendo que las hagas, el amor propio es mucho más que eso.

La verdad, muy a menudo, las prácticas de amor propio no son glamorosas ni dignas de poner en instagram.

El amor propio es un hábito que se desarrolla mediante la práctica diaria.

El amor propio requiere disciplina y compromiso.

El amor propio es analizar profundamente los patrones negativos que traes arrastrando desde la infancia, y reemplazarlos con otros nuevos y mejores.

Para describir lo que es el amor propio, me gusta decir que es como cuidar de ti misma de la misma forma en que cuidarías a un niño pequeño que amas con todo tu corazón. Hablarte a ti misma con el mismo amor y respeto con el que le hablarías a ese niño.

Por ejemplo, si el niño comete un error, tu no le estarías diciendo una y otra vez lo estúpido que es. ¿O sí? No lo creo.

Entonces, ¿por qué te haces eso a ti misma?¿Por qué te hablas a ti misma de una forma tan nociva?

¿Tal vez porque eso fue lo que aprendiste desde la niñez?

Bueno, te tengo una noticia, ya no eres una niña y ahora es tu oportunidad de reeducarte a ti misma.

Trata de pensar en cómo reaccionarías si ese niño al que amas comete un error.

Quizá le explicarías amorosamente por qué su acción es dañina, y le darías una alternativa sobre qué hacer la próxima vez que suceda algo similar.

Quizá lo abrazarías fuertemente y le recordarías que estás ahí para apoyarlo y consolarlo, y que confías en que va a aprender de su error.

Quizá tan solo tomarías su mano mientras llora y se desahoga.

Imagina que pudieras apoyarte a ti misma de igual manera.

¿No sería mucho más poderoso que atacarte a ti misma?

Yo creo que si.

Ahora, quiero dejar algo muy claro, el amor propio no es lo mismo que el conformismo.

El conformismo es el nivel más bajo de resignación.

El conformismo es que no te importe.

El conformismo es darte por vencida.

En cambio, el amor propio es querer lo mejor para ti.

El amor propio es priorizar el bienestar a largo plazo sobre la gratificación instantánea.

El amor propio requiere ser radicalmente honesta contigo misma.

Te tienes que decir toda la verdad a ti misma, especialmente las verdades difíciles, incluso cuando hacerlo te cause dolor.

Por ejemplo, si tienes la costumbre de beber alcohol en exceso, no lo ignores ni lo minimices diciendo, “no es taaan malo.”

No, necesitas ser brutalmente directa contigo misma, enfrentar tu obscuridad y posteriormente tomar los pasos necesarios para trascender esa costumbre dañina.

No es fácil y no es divertido, pero sabes que tu vida se beneficiará drásticamente con este cambio.

El amor propio definitivamente no es ver al mundo a través de lentes de color rosa, pero tampoco se trata de conformarte con el status quo.

El amor propio es creer en ti misma incluso cuando nadie más lo haga.

El amor propio es recordar tu valor inherente.

El amor propio es alzar la voz por aquello que te importa. Es abogar por ti misma y liberarte de la necesidad de valoración externa.

El amor propio es honrar los deseos más profundos de tu alma incluso cuando nadie más los entienda.

El amor propio es saber que mereces vivir una vida que en verdad ames y hacer lo que sea necesario para convertir esa idea en una realidad.

El amor propio también se trata de ser amable y paciente y compasiva contigo misma y con tu camino.

El amor propio es recordar que eres humana y nadie te dio un manual sobre como vivir la vida. Siempre estás haciendo lo mejor que puedes con la información que tienes en ese momento.

Harás las cosas mejor cuando hayas aprendido más. Pero no puedes ir por la vida odiándote a ti misma para lograr una mejor versión de ti.

El primer paso hacia la realización personal es aceptarte y amarte a ti misma exactamente como eres en este momento.

Eres suficiente.

Siempre.

Nunca lo olvides.