¿Te estás conformando, sin darte cuenta, con una vida de sumisión?

¡La vida es demasiado corta para ser cualquier otra cosa que no sea ser feliz! 😊

¿Cierto?…

No tan rápido. Piénsalo de nuevo.

Bueno, entonces:

La vida es demasiado corta para no ser lo que se te antoje ser en cualquier momento dado.

¡Perfecto! 👏

En algún punto de mi vida me creí la irracional y masivamente aceptada idea de que yo debería ser feliz todo el día, todos los días.

Y entiendo a mi “yo más joven” por creer esa barbaridad. Esa idea está profundamente arraigada en la cultura, especialmente para las mujeres. Aunque créeme que la forma en que se educa a los hombres tampoco es ideal.

Como mujeres, se espera que encajemos en el molde que la sociedad ha creado para nosotras, ya sabes, “para nuestro propio beneficio,” dicen.

Se supone que debemos ser felices, bonitas, no hacer ruido, no ser grandes en ningún aspecto, de hecho, mientras más pequeñas seamos, mejor.

Se supone que debemos ser lindas y complacientes. Nunca debemos hacer que otros se sientan incómodos, y no importa para nada si nosotras mismas nos sentimos incómodas, mientras no molestemos a nadie más, todo está bien.

Está “permitido” que tengamos voz, pero solo si la usamos para apoyar lo establecido y aceptado por el status quo, nunca para hablar en su contra.

Está bien expresar nuestras emociones, pero solo las “positivas” y de manera contenida.

Se nos enseña a ser afables y complacientes. Nunca se nos impulsa a ponernos en contacto con nuestros verdaderos deseos y a perseguirlos sabiendo que merecemos la libertad de nuestras decisiones. Por el contrario, se nos recompensa por aceptar y decir que queremos lo que otros quieren para nosotros.

Y la lista sigue y sigue.

Entonces, ¿qué sucede cuando en tu corazón sabes que ya no te puedes reprimir más? ¿Que tu estás hecha para expresarte auténtica y completamente? ¿Que debes experimentar los altos y bajos de la vida y todo el rango de emociones que eres capaz de sentir? ¿Qué haces cuando parece que la mayor parte del mundo se opone a esta clase de libertad?

Pues puede ser que te deprimas.

Al menos eso me pasó a mi, pero por supuesto en ese tiempo no lo podía reconocer. Solo me sentía atrapada y sin salida, ignorando cuál era la causa.

Me tomó un largo proceso de introspección para profundizar en la conciencia de mi misma y finalmente darme cuenta de que no hay nada mal en mí, y que merezco ser aunténticamente yo.

Ahí fue cuando realmente comenzó mi camino de amor propio.

Entonces, ¿cómo podemos contrarrestar la mentalidad restringida que prevalece en nuestra sociedad?

Bueno, pues no estoy segura, pero definitivamente tengo algunas ideas:

  1. Siendo valiente y dando el ejemplo de aquello que quieres que se expanda en el mundo. Debes ser líder, no seguidora.

Creo que la forma menos productiva de propiciar cambio es luchando en contra de lo que no te gusta. Por el contrario, un mejor enfoque es añadir mucho más de lo que amas.

Digamos que no te gusta que la gente haga juicios acerca de otras personas. Entonces mantente alejada de los chismes y practica la compasión hacia los demás. Trata de mantener tu mente abierta a diferentes puntos de vista y no te apresures a criticar a nadie, incluso cuando no estés de acuerdo con ellos. Hay una gran diferencia entre expresar tus opiniones y menospreciar a alguien por tener las suyas. Evita lo último.

2. Alza la voz.

Si eres tratada injustamente o eres testigo de que alguien está siendo tratado injustamente, no lo ignores y sigas con tu vida como si nada pasara. Cuando sea posible, alza la voz y educa a quien abusa de su poder o quien simplemente es tan inconsciente que ni siquiera se da cuenta de lo nocivo que es su comportamiento hacia los demás.

Exige respeto y enseña respeto.

3. No disculparte por ser sensible y tener toda clase de emociones.

Eres humana, no robot.

Tu sensibilidad es hermosa y desaliñada y suave y poderosa y amable e intensa y torpe y sabia todo a la vez. ¡Apréciala!

Créeme, tenemos más poder para influenciar a los demás de lo que nos permitimos creer.

Salgamos de nuestra zona de comfort y usemos nuestro poder para propiciar un cambio positivo en el mundo.

¿Cómo avanzarás y te adueñarás de tu poder hoy?